“OGRO”

Ogro

Yo fui uno de los seleccionados.

Ella me eligió y me dio el mapa de cómo llegar a su castillo, era tan grande que no podría describirlo, quedaba en las afueras de la ciudad, arriba de una montaña, rodeado de un bosque y un muro enorme que lo protege.

Mire el mapa y me di cuenta que sería casi imposible que alguien como yo pueda llegar, soy torpe, impulsivo, no acato reglas, no sé leer mapas, no entiendo de indirectas, me dan miedo los animales, no soporto caminar y soy muy ordinario.

Aun así, ella vale cada esfuerzo, así que agarre una mochila, puse lo necesario y empecé el camino.

Subí a un taxi, me llevó fuera de la ciudad y me preguntó si estaba seguro que quería quedarme ahí, que el lugar es peligroso y que mucha gente se pierde y ya no vuelve, saqué el mapa, se lo mostré y le dije “Pierda cuidado la princesa del reino me hizo el mapa para no perderme” él se río y me contesto “Traje a muchas personas con un mapa similar y todas terminaron volviendo a la ciudad, ya sea por cansancio, por perderse, por aburrirse de intentar, ninguna persona logro llegar si quiera al muro del castillo, suerte amigo”.

Los desafíos siempre me atrajeron, ya sea por ser el único que logró algo o porque me gusta hacer lo que otros no se animan, por una u otra razón, lo que me dijo el hombre me dio más ganas de llegar al castillo.

Me pare al principio del camino a la montaña, miré hacia arriba y era lejos, casi no se llegaba a ver la punta de la torre más alta del castillo, juro que lo primero que pensé es que sería muy duro, pero que todo lo que conlleva esfuerzo vale la pena.

Camine el camino de tierra, hasta donde empezaba la montaña, ya estaba agitado pero iba a seguir, la princesa había dibujado un espiral alrededor de la montaña, pero darle vueltas a la montaña me parecía estúpido, así que pensé que lo estaba entendiendo mal y que el espiral significaba otra cosa, a decir verdad mucho no entendía de su mapa, así que camine recto hacia arriba. Hacía un paso y me caía tres para atrás, me levantaba y volvía a intentarlo, hasta que entendí que el espiral alrededor de la montaña, significaba que debía subir dando vueltas, para ese entonces, ya tenía más de 28 caídas, algunos moretones y las rodillas un poco raspadas.

El camino de montaña, me dio mareos, dolores de panza infinitos y unos golpes que mejor ni recuerdo, pero también, me hizo conocer una Tortuga, que iba despacio hacia su hogar, un Erizo que al principio me tuvo mucho miedo y luego me dejó tocarle su nariz y un Sapito que me acompañó todo el camino, también me enamoré de muchos paisajes a medida que iba caminando y encontré un árbol perfecto, las raíces eran fuertes, las ramas también y había un hueco entre dos ramas donde entraría perfectamente la casita que quería construir.

Me enamoré de cada pedacito de esa montaña y entendí porque la princesa la había elegido para construir su castillo.

Llegue al bosque, estaba cansado, la ropa que tenía estaba sucia, las rodillas dolían mucho y los raspones ya eran heridas infectadas, estaba en “la puerta” del bosque, era oscuridad absoluta, mire el mapa y decía “No tengas miedo, la oscuridad a veces asusta, pero tu sigue adelante, no te distraigas y camina recto.” Agarre la linterna de la mochila y me adentre a la más profunda oscuridad, estaba con el Sapito, el me miraba con sus ojos grandes y saltaba en cada paso que yo daba, su mirada me recordaba a alguien, pero no me daba cuenta a quién…

La entrada del bosque, era oscura, tan oscura que no sabías dónde pisar, tanto que parecía que había un cartel en la puerta que decía “Entras bajo tu propio riesgo cariño”. Me reí, porque amo tomar riesgos y parecía que ese bosque me incitaba a adentrarme en él y sumergirme en su oscuridad.

Mire al Sapito y le dije “vamos, queda poco.” Y caminamos hacia el interior, mientras más entrábamos la oscuridad se apoderaba de todo, a veces me daba miedo perderme, pero miraba el cielo y había una estrella que constantemente estaba ahí, se había hecho de noche y esa estrella parecía mi guía.

Cuando estaba exactamente a mitad de camino, había luces de colores colgadas en los árboles, el bosque no daba miedo, la oscuridad que había al comienzo era cálida, no fría, no asustaba, daba ganas de entenderla y a medida que iba caminando notaba cómo me sentía seguro en él, y era raro, porque desde que entre en el bosque, incluso en la más profunda oscuridad, el Sapito siempre camino al lado mío y cuando me cansaba de caminar me saltaba arriba de la cabeza y se dormía entre mi cabello, descansamos 3 veces en el camino y nos acurrucamos a ver las estrellas mientras la noche transcurría, a medida que íbamos caminando el bosque se iluminaba más, sus árboles eran hermosos, había flores de todos los colores, existían flores que desconozco hasta de nombre, incluso habían animales extintos que daban ganas de sentarse horas a jugar, pero la princesa me esperaba y yo estaba ansioso por llegar.

S- ¿Por qué tienes tantas ganas de llegar al castillo?

O- Porque la princesa lo vale, ¿No viste su sonrisa?

S- No la conoces, sólo la has leído, viste fotos de ella, te eligió sólo para probarte a ver si llegabas o no y estoy seguro que no cree que llegarás.

O- Entonces debo demostrarle que puedo llegar, vamos, sigue saltando, debemos llegar.

Podía ver el muro del castillo, era más grande de lo que pensé, más alto y era imposible de escalar, el bosque era precioso, pero yo quería conocer a la princesa, y el bosque era el canal pero no el destino.

Salí del bosque, llegué al muro y lo recorrí todo para ver dónde estaba la puerta, ¡no había puerta! ¿Cómo entraba y salía la gente de ese lugar? ¿Cómo salía la princesa a recorrer la ciudad? ¿Por qué carajos no había puertas?

Mire al Sapito extrañado, me apoyé en el pasto, y el Sapo saltó arriba de mi panza, se acurruco en ella y suspiró.

S- Sabía que te rendirías.

O- ¿Quién te dijo que me rendí? Los ogros no nos rendimos, sólo buscamos la manera más inteligente de llegar dónde queremos, porque al ser feos, debemos ser inteligentes.

S- No eres feo, ante mis ojos, eres hermoso, y si no te rendiste, ¿Qué hacemos acostados así?

O- Sapito, ¿No te enseñaron que hay que disfrutar del camino, no solo del destino? A veces, no somos el destino, pero sí el camino, hay que disfrutarlo, de la compañía, del paisaje, de lo que tenemos.

El Sapito se asombró y saltó de mi panza al suelo, luego a mi mochila y saco el mapa, lo miré con alegría, había olvidado que estaba el mapa, lo abrimos y lo pusimos en el pasto, marcamos dónde estábamos y buscamos si había alguna pista en el mapa, lo único que decía es que había un cuaderno y una lapicera en el centro del muro, colgada de un árbol y que la puerta era lo que uno siente.

¿Lo que uno siente? ¿Cómo que lo que uno siente? ¡Siento frustración! ¡Eso es! Lo que siento es la puerta, ya entendí…

Agarre el cuaderno, lo guardé en mi mochila, saque la lapicera que colgaba del árbol, y dibujé un corazón en él, luego agarré el aerosol que siempre llevo conmigo y escribí sobre el muro lo siguiente:

No existen palabras para explicar lo que trasmites con tus escritos, no se inventó una poesía que pueda hacer justicia a tu belleza, no hay canción que describa lo que siento, ni música que de tanta paz como el sonido de tu risa, decirte que te amo sin haberte tocado nunca, suena ilógico, pero sé que me entiendes de las locuras, escalaria mil montañas y recorrería todos los bosques del mundo, iría al fondo del océano y nadaría hacia ti todas las veces que haga falta, porque tenerte a ti, lo vale todo.

Guarde el aerosol, me aleje un poco para ver cómo quedó, y el Sapito me saltó al hombro.

S- ¿Cómo te diste cuenta que tenías que decir lo que sentías? ¿Cómo sabes que eso hará que encuentres una puerta? ¿No crees que es muy estúpido escribir las paredes de un castillo? La princesa se enojara.

O- Puede ser, pero decía que había que hacer lo que uno siente, y yo no soy de las que escriben cartas, yo escribo muros, para que así me recuerde y sepa que mi corazón, está en su mano.

Mire si aparecía una puerta y nada… El Sapito me miraba y en silencio me decía “Te lo dije” lo miré y le dije, “Confía”.

Me di vuelta y en el árbol había una llave que no había visto antes, pero no había cerraduras para abrir y recordé que la princesa cree en la magia y que ama dibujar, así que agarre la lapicera y el cuaderno y dibuje una puerta con una cerradura y pegue la hoja en el muro.

Cerré los ojos y le rogué a la vida que funcione, los abrí despacio y ahí estaba, ¡Había una puerta! Agarre el cuaderno, el Sapito saltó a mi hombro y caminamos hacia el castillo.

La princesa estaba viendo el cielo, acostada en el parque, de pronto el Sapito desapareció, llegué hasta la princesa y me recosté a su lado, la princesa tenía los ojos cerrados, cuando me acosté los abrió, pero no se asombró de mi llegada, cuando me vio a los ojos, lo entendí todo…

Los ojos del Sapito, me recordaban a ella, el Erizo, la tortuga, todos tenían algo de ella, los rumores en el pueblo decían que ella era mágica, que podía hacer cosas que nadie más, y entonces recordé, cuando encontré a la tortuga, me sentía perdido y no entendía el mapa, ella entre charla y charla me guio hacia el camino correcto, el Erizo me mostró la ternura que puede esconder alguien que parece que sólo puede herir y el Sapito no me dejó solo ni siquiera en la mismísima oscuridad.

La princesa no sólo es mi destino, también fue el camino, ella me probó constantemente y me impulsó a superarme y superar mis miedos, sin dejarme solo ni un segundo.

Y si aún no entendieron, la montaña, el mapa, el bosque, la oscuridad, así de complicado es llegar a ella y vale todos los esfuerzos.

Ella se proclama tristeza, y alrededor de ella siente que todo es oscuridad, pero ella, siempre fue el faro, la luz, la profundidad del océano y su sonrisa cura todas las heridas, ella deja huellas por dónde sea que camine, ella es tatuaje, es Aeternum, es infinita, es utopía, es vida, alegría, amor.

Dan ganas de darle todo el amor que merece, escribirle millones de cartas, tatuarse el universo entero en la piel para que ella juegue a encontrar estrellas en tú cuerpo, llevarla a recorrer el mundo y acariciarle el cabello todas las noches.

Tenerla es tocar el cielo con las manos, sea de la forma que sea, tenerla es tenerlo todo en una enana con los ojos más grandes y más bonitos que vi, su sonrisa lleva galaxias, y conocerla, es lo más bonito que te puede suceder.

Te ama, el Ogro de tu cuento.

 

Excelente día,
Iván Hernández.

“AMOR AUSENTE”

Hoy me he levantado de nuevo,
de nuevo con mi presencia,
y el dolor de tu ausencia.

Hoy de nuevo abro las ventanas,
sintiendo perder el olor de tu piel,
miro al cielo y recuerdo tu mirada,
veo afuera y me veo a mi recorriendo
las calles tan llenas de nosotros
las sonrisas al medio del camino,
los besos de imprevisto,
las lágrimas en medio del metro,
tus manos entrelazadas tan fuerte
que nunca pensé que se fueran a soltar.

Hacen falta vemos en cámara lenta
para saber con certeza
lo felices que éramos,
lo tanto que nos amamos
como negarnos no extrañarnos.

Mirar los libros de poesía
y no tenerte para recitar
o escribirte un buen poema
que haga temblar
esto que guardo en mi pecho
que es este amor incondicional,
esta luminaria de emociones
que siento cuando te tengo cerca.

No sé que más hacer
si acostarme a dormir
o recordarte toda una eternidad,
o hasta que se acabe este encierro
que tanto daño nos ha hecho.

Porque uno de mis mayores defectos,
es recordarte con fuerza
y llorar tu ausencia,
son cosas que hago bien,
además de amarte, también con fuerza.

Tú sabes que tanto llego a ser,
tan intenso con eso de extrañarte
aunque siempre fui un hombre de soledad,
tu has sido ese sueño
que uno no quiere dejar de visitar.

Creo que estoy delirando,
creo que me desmoronó
al no tenerte cerca.

Ojalá hubieran excusas
para los amores que están lejos,
poder verte aunque sea unos segundos
para recargar nuestro corazones con más amor,
y darles un empujón mas de esperanza,
eso es un respiro de vida,
regresar a ti,
volverte a abrazar,
hablarte con besos
y que me muerdas
para notar lo que duele extraños.

 

Excelente día,
Iván Hernández.

“SINVERGÜENZA”

Soy un sinvergüenza, porque estoy aprendiendo más de lo que me das en esta vida, la vida siempre me ha entregado todo a cuenta gotas, siempre me ha sido entregado todo en partes, o de manera temporal, o los pedazos que nadie quiere, siempre me ha dado sobras, como una limosna, como un favor magnánimo.

Y eso me emocionaba, me alegraba porque crecí creyendo que eso era amor, eso era la recompensa de la vida después de habernos arrastrado por los lugares más nauseabundos, después de que la vida te agarró a golpes tan fuerte que te tumbó unos cuantos años y aún estando en el suelo te siguió pateando, por eso aceptaba esas limosnas que se volvieron oro en mi vida.

Mendigaba amor, mendigaba tiempo, mendigaba atención, mendigaba una mano tendida, jamás se me dio, jamás estuvo, jamás hubo, jamás nadie voltio a verme.

Y después de tantos años de un sufrimiento ficticio creado por mi mente, me estás mostrando que no es cierto que haya sido la vida, el desgraciado fui yo, has logrado despertar una comprensión de liberación de consciencia tan alto, que estaré dejando de desear, de pedir, de buscar, de necesitar, me estás soltando de la vida misma, y lo estoy aceptando.

Estoy aceptando el amor más grande que debió haber existido en mi vida, el amor propio, el amor puro que yo soy en realidad, me has abierto los ojos de la manera más hermosa posible, y mi aceptación para saber que mi tiempo está cercano es lo más hermoso que podré tener, porque estuvieron los que debieron conmigo en el momento justo, el tiempo exacto, estoy amando este momento de paz tan grande como el mismo universo.

Soy un sinvergüenza porque me he vuelto amor antes de tiempo, y lo estoy aceptando con el amor que me resta.

Hermosa vida les desea su amigo,

Iván Hernández.

“REINICIO”

Reinicio

            Desde el principio de incertidumbre de Heisenberg, la psicomagia de Jodorowsky, los talleres de Anthony de Mello, el espiritualismo de Chopra, el liberalismo de Bhagwan Shri Rashnísh o bien conocido como Osho, la definición de violencia de Hannah Arendt, la relatividad de Einstein, los 4 acuerdos de Miguel Ruiz, la mente de Taub; gente libre en este mundo, de la cual estamos carentes de personas despiertas que muestren interés en ver más allá de su nariz, más allá de lo empírico y lo etéreo a su vez, más allá de la religión o una estructura política, necesitamos más personas que aprecien el bellísimo esplendor de la vida en su mínimo potencial, lo maravilloso del ser, sabes esto lo podemos ver perfectamente de la siguiente forma: no existe en definitiva el tiempo, no existen los sistemas de medición, el sufrimiento no existe, cuando la violencia del amor es pura, se convierte en una energía tan poderosa que todo se vuelve relativo en este espacio de cosmos llamado cuerpo.

Hay una de tantas reglas universales “las personas que solamente aman sin esperar nada a cambio”, al momento de comprender esta regla obtenemos algo muy valioso llamado libertad, el nivel de aceptación, dejar de creer en lo que dice la gente de nosotros en tanto lo malo y lo bueno, es una forma de liberarse.

A que pretendo llegar, cuando el yo, despierta y a consciencia ve que a su alrededor es un simple reflejo de la armonía del interior, es como si salieses de un cuarto oscuro, a un lugar brillante y tan basto que tu mirar no alcanza a ver dónde termina el universo, donde simplemente puedes volar y a placer entonar una armoniosa melodía entre tu alma, el universo y tú consciencia, donde puedes tocar la energía interna de quienes están a tu alrededor y el más claro ejemplo será cuando cualquier persona pueda sentirte tal cual tu eres, que pueda identificarte por completo sin barrera alguna, cuando deja de existir el miedo a que te conozcan por quien eres en realidad, cuando vean que te es muy sencillo adaptarte, verte como un libro abierto, darse cuenta que uno es como tal cual es lo que proyecta, en ese preciso momento tendremos la primer liberación del ser.

Entonces por qué reinicio, no necesitamos nada de nadie, para ser felices y plenos, jamás esperare nada de nadie, no puedo y no debo, la vida me ha enseñado a ya no pedir, a ya no esperar, a ya no intentar lo que quiero, si no saber esperar a lo que realmente necesito, todo lo que sucede a nuestro alrededor es simplemente un reflejo de nosotros mismos, no son las personas a quienes vemos, sino simples reflejos de uno mismo proyectado desde nuestro interior en un universo sin tiempo, en un cosmos basto de sabiduría de uno mismo, cuando deja de preocuparte el que dirán o tu propia imagen, sabrás que has llegado al inicio de la esa liberación.

No existirá más bello amanecer que aquel donde abras los ojos sin estar atado a algo o alguien, en mi vida soy proyección de libertad, seré proyección de felicidad y tal vez de un buen ser, fui recuerdo de tu corazón y tu mente, en este punto de equilibro, llegue a una decisión la cual jamás habrá de haber arrepentimiento, solo felicidad por que jamás estarás solo o sola en esta y las vidas que te restan.

 

Que tengas un excelente día,
Iván.

“¿POR QUE NOS ENAMORAMOS?”

Porque nos Enamoramos

            Alguna vez te has preguntado porque nos enamoramos. Dejamos de lado la razón y la lógica; dejando que el globo rojo bombeador de sangre, piloto de los sentimientos, maestro de la esperanza e ilusiones, tome todas las decisiones, casi como si la razón y la lógica entrara a un estado catatónico. Sonara gracioso, pero en verdad la razón deja de funcionar; por eso cuando uno está enamorado puede llegar a un punto mental donde se cree todo se puede alcanzar, porque mejora al 100% nuestro lado positivo de percepción el cual en la mayoría de las ocasiones la lógica bloquea, no porque sea malo si no que mantiene cierto grado de realismo en las cosas por experiencias anteriores o grados de complejidad te mantiene en estado de alerta.

Nos enamoramos porque, simplemente somos quienes queremos ser con esa persona, cuantas veces en mi vida he escuchado la frase, “eres el hombre soñado, eres el tipo de hombre al cual quiero a mi lado” cuando una mujer dice eso, enamora aún mucho más, simplemente somos el hombre “mejorado” con ese ser encantador, somos quienes en verdad somos, quienes en verdad nos gusta y adoramos ser, hay una frase que a mí me gusta mucho en lo personal, dice: “Cuando alguien te hace la persona más feliz y la persona más triste al mismo tiempo, ahí es cuando es real, ahí es cuando todo vale la pena.” En ese punto de una relación, sí es que existe, nos encontramos totalmente indefensos, dejamos sin barreras el corazón a disposición de ese ser maravilloso, puede entrar y salir a placer, donde regularmente nosotros como hombres, tenemos dos opciones, “quedarnos o huir” recordando que siempre huir provoca regresar (sabia frase de una amiga) quedarnos es paciencia, aunque dentro de esta paciencia un consejo debo de dar, el amor es eterno pero sobretodo amar es dar todo sin esperar nada a cambio, si nos quedamos es porque no esperaremos jamás nada de ese ser, estamos dispuestos a sacrificarnos nosotros mismo por amor propio, puede sonar demasiado romántico, pero amigos el amor es simple y puro, es o no es, así de fácil, el amor que provoca esa persona no existe, es un reflejo de lo que nosotros somos.

Hoy en día la palabra de moda entre las mujeres es “tengo miedo” algo que aprendí recientemente es: aceptar nuestros estados anímicos, aceptar que nos sentimos tristes, nos sentimos depresivos o que simplemente tenemos unas ganas de llorar, cuando asociamos estos estados anímicos como algo NO negativo, nos estamos aceptando a nosotros mismos y créanme “mágicamente” nuestro cerebro dejara de relacionarlo con una “experiencia negativa” y empezaremos a sanar heridas emocionales a causa de un mal noviazgo o una decepción amorosa, lo empezaremos a ver como aprendizaje, la frase que a veces decía yo, “Nosotros no cambiamos, mejoramos” llegue a una conclusión esa frase está equivocada, la frase correcta es; “nosotros no cambiamos ni mejoramos, aprendemos” cuando aprendemos, aceptamos, cuando aceptamos nos liberamos y la libertad significa amor. Cuando nos quitamos esas vendas o máscaras, realmente nos encontramos a nosotros mismos, nos encontramos con ese ser divino y maravilloso, hoy te comparto, que soy dichoso por amar, por no esperar nada de ese ser, por ser yo mismo a quien se ama, porque por fin encontré la razón por la cual no comprendía al cien por ciento la vida, yo soy un ser lleno de vida y alegría, soy un ser que ama, porque me acepto todo como soy, sin defectos, sin errores solo estamos aprendiendo, estamos viviendo libres de toda venda y atadura.

Este crecimiento o iluminación como gusten llamarlo, es de lo más grandioso que me ha pasado este año, encontrarme a mí mismo, haber encontrado la respuesta de los “porque” que jamás nadie me contestaba, “A veces perder es ganar y no encontrar lo que se busca es encontrarse” – Frase de Alejandro Jodorowsky, tan simple que es la vida y sus maravillas, tan simple disfrutar el camino aprendiendo de nosotros mismos a un grado inimaginable tan libres, tan felices, tan amorosos, sonriamos a la vida, sonriamos al de al lado, que tanto amor hace falta en este mundo.

Dejo esta frase de un extracto de una canción que me recuerda a alguien especial por el simple hecho de yo creer en ella, a ti que me has hecho abrir los ojos internos a un grado altísimo, a ti que solo te amo sin esperar nada tuyo, vamos a disfrutar el camino y que las cosas sólitas fluyan, a ti gracias por todo y gracias por nada.

“Creo en la vida, en la noche, en tu alma y no creo en todo lo demás.
Creo en tu estrella, en aquella que busco en mi sueño mejor para poder luchar.”

Que tengan un hermoso día,
Iván Hernández.

“LECCIONES”

Lecciones

            Se dice que en la vida se aprende mejor a golpes y caídas, sí, si se aprende mejor, pero sobretodo se asimila y se evitan esos mismos errores a futuro, me pasa cómo voy comprendiendo la vida conforme va pasando el tiempo, es válido cometer errores, está bien equivocarse es parte de nuestra naturaleza “prueba y error”, para de ahí tener un mejor desempeño mental y emocional, más lo que es no válido es cometerlos dos veces, hoy por hoy agradezco tantos errores, tantas caídas porque estoy justo donde quiero estar, justo donde me está gustando estar, donde estoy luchando día a día.

Más allá de lo mencionado, más allá de lo visible, hay una parte de la cual nos olvidamos y es la mejora de la comunicación con quien tú gustes, quieras y mandes, es pulir día a día esa libertad de decir lo que pensamos y expresar libremente nuestra opinión que sabremos que no serán palabras en vano y que serán valoradas, aunque el saber escuchar cuando existe un sentimiento de por medio es complicado mas no imposible, valorar esa característica hoy en día es muy importante porque ha dejado de tener importancia en muchas personas o simplemente complicado aplicarla, si escuchamos y guardamos silencio en el cien por cierto de las ocasiones encontraremos la respuesta a lo que nos “recomiendan” dentro de las mismas palabras, la sinceridad viene siempre de la mano con un comentario siempre constructivo y una solución aunque este último entre líneas, para las cuales hay que abrir completamente nuestros sentidos, el secreto es guardar silencio, porque nuestro mecanismo de defensa es natural e instintivo, reaccionamos inmediatamente, si esa parte la aprendiésemos a manejar créanme sería un mundo totalmente distinto al cual conocemos.

Pero como controlar ese mecanismo de defensa automático listo para activarse en casos así, si es instintivo y natural o si hay sentimientos de por medio, he estado practicando la lección de los tres monos sabios dentro de la meditación, primero hay que observar, después escuchar y por ultimo decidir, ahora va la paradoja de este punto: “Para observar no necesitamos escuchar, para escuchar no necesitamos ver y para decidir no necesitamos hablar.” Como es esto posible, repetidamente siempre diré que a base de paciencia, siempre la respuesta correcta es la primera que se te viene a la mente durante un examen, el cerebro tiene una capacidad increíble de comprensión, una capacidad increíble de asimilar las situaciones de manera inconsciente y que es proyectada en nuestro ser dándonos “cierta seguridad” solo hay que dejarlo un poco más libre, confiar en este, pero como liberas esta parte, dejando fluir las situaciones, sin embargo no por ello signifique ser de los que se dejan ir con la corriente, si no, más bien guiarnos con la corriente y tomar decisiones de la manera más asertiva, estoy en total acuerdo de dejar fluir las cosas, pero no estoy de acuerdo con dejar las cosas al aire, la asertividad junto con dejar fluir las cosas, nos hará llegar a un resultado, poner mucha atención a los más pequeños detalles que son los más importantes, que son los que nos van dictando como se verá el día de mañana.

Ahora como dejas fluir las cosas si volvemos al punto de partida, aquí la paradoja se vuelve un poco más compleja, recuerdan que alguna vez les dije que la vida es una espiral, aquí en esta lección una de las complicadas es una espiral muy engañosa que aparentemente crees aprendida pero no, vuelves a comenzar si no ponemos atención a esos detalles, si ya sabemos observar, sabemos escuchar, sabemos decidir y sabemos ser asertivos en nuestro paso con la corriente, ahora tocara dejar ir todo, soltar y a tener desapego a la persona con quien quieres estar, para que exista una real conexión, en castellano darle su espacio y tiempo de decisión, pero como lograr una conexión libre, sin apego y dejándola en libertad, haz escuchado el dicho “cuando te toca aunque te quites y cuando no te toca aun que te pongas.” El destino es, sin más ni menos, lo que será pasara, lo que debe será y lo que no, algo aprenderemos de ahí, si caemos teníamos que caer, para seguir aprendiendo las lecciones de vida, no podemos asegurar no equivocarnos más, no podemos seguir viviendo con miedo a ser heridos o caer, ya sabemos cómo levantarnos, el miedo lo único que nos puede llegar a traer es arrepentimiento y soledad, tantas cosas que en este momento has de estar pensando o que te estoy recordando “si hubiera…” “si tan solo hubiese tenido más valor”, “si …” pero no, no existe, espero que ya hayas aprendido un poquito más de mis creencias, vive la vida sin miedo a caer, a equivocarte, a llorar, a que te rompan el corazón, sé un ser libre que da amor, que tarde que temprano el destino llegara en el tiempo perfecto de la vida, yo no mentiré y diré que mi vida es perfecta, porque no lo es, tengo muchos defectos y tengo un mundo de cabeza, pero estoy de pie y estoy en paz conmigo mismo.

Te confieso algo… No tengo miedo a nada, solo estoy viviendo, amando libremente, disfrutando el paisaje de este camino, si ha de pasar, sucederá y si no… Pues no… Solo sonriamos a la vida que el universo nos recompensara con el triple de lo que proyectemos.

Excelente día,
Iván Hernández.

“MEDITACIÓN”

Meditacion

Hace rato no meditaba, hace rato no ponía mi mente en blanco, hace tiempo no dejaba salir mi voz interna, puedo decirte que fue maravilloso de la meditación, es reconfortante alcanzar un estado de paz tan profundo que cuando abres los ojos crees que solo han pasado unos minutos, te preguntarás a que quiero llegar con este tema, quiero llegar a compartirte que lo más bello de la vida es ser simple, la sencillez con la que deberíamos de vivir es muy importante, aunque la sociedad nos lleva por caminos siempre rápidos siempre aprisa, siempre complejos, llenos de vicisitudes y banalidades innecesarias, nosotros somos nuestro infierno y nuestro paraíso, nosotros mismos nos saboteamos nuestros planes y metas con ideas de justificación inútiles, para quienes nos ha sucedido que vamos detrás de la sociedad queriendo alcanzar su ritmo, acabamos muertos en todos los aspectos, para quienes nos hemos dado cuenta que esa carrera no importa y que lo que realmente importa siempre será una sonrisa sincera, entendemos que la vida es mucho más fácil de lo que parece, cuando nos quitamos el “qué dirán”, cuando nos quitamos el “darle gusto a los demás”, cuando nos quitamos todos esos prejuicios, alcanzamos un nivel de paz interna lleno de plenitud, de felicidad simple y pura, donde nada más importa salvo nuestro entorno, llámese familia, amigos, novia, esposa, etcétera.

Increíble en saber dejar pasar las cosas, increíble dejar fluir las cosas, increíble ver los amaneceres aun y con el cielo lleno de nubarrones, cuando aprendemos a ver más allá de lo que los ojos ven y vemos la real belleza de la naturaleza, sabemos que tarde que temprano las cosas sucederán y no te diré que si no pasan “es por algo”, porque pasen o no, todo es consecuencia de actos y acciones de nosotros mismos, toda nuestra vida está guiada por toma de decisiones todo el tiempo, cognoscitivamente siempre hemos estado preparados instintivamente desde la infancia para ser simples para comprender y asimilar nuestro entorno, pero lo hemos cubierto con un aprendizaje sistemático de una sociedad donde todos crecemos creyendo que si no sufres no serás feliz o que naciste con una meta o misión, eso mis amigos es mentira no nacemos con una misión, no nacemos con una meta, tampoco necesitamos sufrir para alcanzar la felicidad, solo vivimos y en nosotros esta ser o dejar de ser felices, en nosotros esta que esta vida sea lo más hermoso que jamás haya sucedido, en nosotros está el simplemente vivir y dejar fluir las cosas, una personita a la cual llamare “pequeña”, me está dando una lección muy importante de vida, ella es un recordatorio llamado “dejar fluir las cosas”, este pequeño recordatorio, es muy importante, a veces creemos que por ir más aprisa las cosas llegaran más rápido, pero existe algo en esta vida que es una regla de oro la cual resumiré con un refrán, “no por mucho madrugar amanece más temprano”, esta persona llamada pequeña, está confirmando mis lecciones de vida una de ellas la más importante es dejar que las cosas pasen cuando deban.

En mi vida existen alrededor de quince personas que me han hecho crecer de manera estratosférica, de una manera que a lo largo de diez años he crecido espiritual, emocional e intelectualmente, no necesariamente en ese orden, pero me han hecho madurar de una manera que jamás pude haber imaginado, a esas quince personas les tengo un cariño y sobretodo admiración de haberme topado con seres maravillosos llenos de luz, seres que simplemente amaban, seres que simplemente odiaban, seres que simplemente sonreían a pesar de tener los más serios problemas, seres que volaban por encima de las nubes y seres que simplemente renunciaron a la vida por decisión de ellas, seres que siempre sabré estarán ahí, seres que simplemente son luz y fuerza de gravedad, fuertes como el sol y tranquilos como la luna.

En algún momento de mi vida fue tan viciado que me negaba a cerrar círculos y los mantenía siempre abiertos, los mantenía de manera cruel a disposición y placer de uno mismo, conforme fui despertando mi ser interno, nadie ni yo merecía tanta crueldad, empecé a cerrar círculos, en ese momento la paz empezó a crecer, lo que a las personas más les cuesta es lidiar con las costumbres, seguir hablando de esa persona o circulo y me he topado con tantas personas que siguen en el pasado, que siguen creyendo que no está mal, en esta lección de vida, les platicare de una persona a la cual llamaremos “fea”, de la cual aprendí a cerrar ciclos de la manera más simple, en cierto momento de mi vida, llegue a pensar, qué fría es ella en ese aspecto, pero me di cuenta que es práctica, es sencilla pero sobretodo es fácil, solo basta con preguntarse “¿Qué no quieres en tu vida?” Y responderte con las más simples palabras y lo que no quieres pues darle vuelta y ya, solo agradecer esas experiencias de vida y tenerles agradecimiento eterno a las personas que te han ayudado a forjar aún más carácter y haber obtenido más experiencia, esta persona tiene una forma de racionamiento tan fantásticamente practico, que mucha gente no lo comprende, que es tan extrañamente maravilloso como ver un unicornio bebiendo café en la esquina de la plaza, quien sepa apreciar eso, habrá ganado un aliado con ella muy fuerte, a esta persona espacial cósmica le agradezco esta experiencia aprendida.

Al día de hoy, yo Iván, me he equivocado, he caído, he llorado, he sufrido, he sonreído, he saltado, volado y ene cantidad de adjetivos calificativos que podríamos darle a esta vida y de todos y cada uno de ellos he aprendido, si me preguntas que pienso de la vida, te sorprenderá mi respuesta, ojala y un día tu y yo podamos ir a platicar en un café y filosofar sobre la vida.

Por cierto te comparto lo que mi voz interna que me dijo en la meditación de ayer, “Sonríe más y coquetea más”, quien logre comprender esta frase tan curiosa, entenderá lo que yo soy ahorita en este preciso momento.

Que tengas un excelente día,
Iván Hernández.

“ALMAS GEMELAS”

Almas Gemelas

¿Qué haces cuando tienes al amor de tu vida y llega tu alma gemela?, en serio ¿Qué haces?, ahora bien, qué haces cuando pides una pequeña señal y el señor te mando más de dos mil señales, que haces cuando te encuentras tan feliz con la vida y que con las cosas más sencillas que existen simplemente sonríes y como regalo te envían ese ser tan igual, tan similar, tan gracioso, tan frágil, tan inocente, tan simplemente bella, que puedes llegar a comprender tan bien sin ni siquiera conocerle a fondo o tener una relación de años, cuando esas cosas que pedías al universo por capricho resulta que son sus características, que haces cuando esas manitas te caben perfectas en las mías, cuando esos abrazos hacen casi por fuerza de gravedad que su cabeza caiga sobre mi hombro, o que nuestras frentes choquen mientras nos miramos a los ojos, que decir de esos pellizcos que nos recuerdan que no estamos soñando, llegar un punto de quiebre cuando te preguntas porque te llega algo tan bueno, algo tan brillante en la naturaleza del espacio, si tal vez en la vida no hemos sido una blanca palomita, no hemos sido realmente buenas personas, lo que sí puedo asegurar es que aprendí a soltar, aprendí a ver aún más de cerca todas las señales, aprendí a respirar tan profundo que podría irme una eternidad meditando, pero perderme una eternidad sería perderme de tus sonrisas, sería perderme de tus abrazos, sería no verte sonreír con lo malo que son mis chistes, no mirar tus ojos que me embriagan de tal forma que el mundo puede arder en las mismas llamas del infierno.

¿Qué haces?, creo que sé que hacer; es simplemente dejar que las cosas fluyan sin planes, ser tal cual uno es, dejar caminar lo que tenga que caminar y dejar actuar los ojos junto con la mirada, que guíe las manos a tu cuerpo, porque a veces el cuerpo es más sabio que nuestra consciencia, ya sabe la respuesta de todo antes que nuestras mentes, son los corazones los que mueven los cuerpos, son los ojos que guían los pasos, dejar que las sonrisas den el ritmo de nuestros pensares, que las carcajadas nos digan que tan larga será la distancia, que nuestros abrazos sean siempre sinceros y que sigan siendo tan mágicos, que hacen que nuestro tiempo vuele como quien se cree viajero del tiempo, seguir haciendo magia con tus ojitos, dejar que el corazón simplemente empiece a aprender a caminar para en un futuro aprenda a correr, creo que esa es la respuesta correcta.

Creo que cuando sabes que es, ya no buscas más, solo te das cuenta que simplemente eres tú el que se está mostrando y no tienes miedo de ser ante ella tal cual eres, no te da temor, en lo absoluto nada, dejas de tener miedo, dejas que el tiempo avance esperando ver nuevamente esa sonrisa, abrazarle, besarle, sonreírle, esperar a que ponga su cabeza en mi hombro, o su frente contra la mía, no te da miedo que el tiempo avance, así pasen setenta años… El tiempo no habrá de existir a tu lado.

Que tengan un excelente día,
Iván Hernández.

“MIS ACTOS POÉTICOS”

Mis Actos Poeticos

Primer acto poético en mi vida:

“Tomo mí soledad,
Le pongo sonrisas,
Y se convierte en amor”.

Tres líneas, que al comprenderse, puede llegar a mejorar la perspectiva y visión dentro de uno, siempre positivo, siempre alerta a los pequeños detalles de la vida, siendo conscientes de que caímos y podremos levantarnos cuando la lección haya sido aprendida, un acto poético, llevara al camino de la paz interna y de la aceptación pero sobre todo a nuestro crecimiento como seres de luz.

Segundo acto poético en mí vida:

“Tomo mi pasado,
Le agrego agradecimiento,
Y se convierte en perdón”
.

El pasado siempre no habrá de seguir si no sabemos cerrar los círculos que nos sigan vinculando a ello, jamás se olvida el pasado, solo se agradece, porque gracias a él somos lo que somos hoy en día.

Tercer acto poético en mí vida:

“Tomo a mis padres de la mano,
Les doy más de lo que me dieron,
Y se convierte en paz interna”
.

La vida nos pone en circunstancias a veces incomprensibles, dejamos de lado los porque o dejamos de exigir a la Fe, aceptamos la lección pero sobretodo el reto, los tiempos del destino siempre serán perfectos y cuando estamos ahí alguna lección de ellos les hace falta mostrarnos.

Cuarto acto poético en mí vida:

“Mi niño interno,
Le cuento un chiste,
Y maduramos juntos”
.

Llevar al niño interno que tenemos, es que en nuestro camino nunca estaremos solos, cuando aprendes a platicar contigo mismo, jamás vuelves a estar solo y, como dice el proverbio africano “Sí caminas solo llegaras más rápido, pero si caminas acompañado llegarás más lejos”, muy cierto, aunque estar acompañado no significa que sea una figura física, si no que se refiere a una metáfora espiritual.

Que es lo que yo entiendo por convertir mi vida en un acto poético, es la paz inconsciente interior, la cual no solo se trata de: empatía, inteligencia emocional, valores, Fe, espiritualidad, es el nivel de aceptación para soltar absolutamente todo y ser siempre conscientes que tal vez mañana no estés aquí.

Que tengas un excelente día,
Iván Hernández.

“SOY”

Soy

¿Qué soy?, ¿Quién soy?, ¿Por qué soy?, ¿Cuándo seré?, ¿A dónde vamos?

¿Qué soy?; He llegado a un punto en mi vida donde, pienso, digo y hago lo que se me place, donde puedo ser yo mismo y estar conmigo mismo, donde no existe más temor del que dirán o que pensaran, hace poco alcance un punto creo yo bueno dentro de mi meditación, en mis ejercicios de auto análisis, encontré una pequeña luz, que es tan complicada pero sencilla a la vez, en reiteradas ocasiones he recibido pequeños mensajes donde el común denominador es: “aceptación”, pasando de lado el perdonar y ser perdonado, el caer y levantarse, eso es en un plano básico, un plano más inconsciente de aceptación, todos y todo mundo lo dice, pero no se alcanza a comprender realmente el significado de aceptación lo menciono porque yo estuve en ese plano intelectual y lo trate de justificar con actos o hechos que fueron solamente causa y efecto, intelectualmente todos lo conocemos, pero en el nivel inconsciente que es un plano siento yo más espiritual, es una plano de voluntad, fe, comprensión, el lado natural, artístico e ilógico de nosotros mismos, donde no existe formas, tiempo, colores, nada, no existe nada, solo un espíritu libre, soy el resultado de mi aceptación tal cual son mis errores y saber afrontarlos con honor y entereza así como con sus consecuencias, sabiendo esperar el momento para resarcir mis errores, empezando por mi disculpa mas sincera y desde el fondo de mi corazón y alma.

¿Quién soy?; Sencillo yo soy dos personas en este momento, soy el hombre que soy y soy el hombre que quiero ser y sé que algún día se llegaran a conocer y voy a estar espiritualmente preparado para ello y saben que, lo voy a estar, voy a estar listo para tremendo paso dentro de mi, el inicio de la inteligencia espiritual alcanzare un paso más a la comprensión del camino de espiral de la vida y la paz interna.

¿Por qué soy?; Por que unos sí y otros no, simple, no todos necesitamos caer tanto o profundo en la vida para aprender estas cosas de una forma específica, para todo hay un perfecto porque y tiempo exacto sin explicación, para todo existe un momento de entendimiento y cuando llega ese momento me habré dado cuenta que todo fue una lección inicial para el siguiente paso dentro de esta vida humana, mi siguiente paso es poder estar en todos lados y en ninguno a la vez, no es sencillo comprender, pero es difícil aceptarlo, uno nunca sabe cuándo se le acabara el tiempo, para ello uno está preparado espiritualmente, cuando te vuelves inconscientemente sensible a la fragilidad de la vida. Que somos… Somos estudiantes en esta etapa llamada vida, solo vivamos plenos abriendo el alma y el espíritu dentro de nuestro niño interior.

¿Cuándo seré?; En el momento en que, haya terminado de aprender a aceptar absolutamente todo sin cuestión alguna, en el momento que haya soltado todo sin dolor alguno, en el momento en que haya perdonado todo sin rencor alguno, en el momento en que sonría sin motivo alguno, en el momento en que sepa que no existe Fe más grande que la misma voluntad, en ese preciso momento nos daremos cuenta que apenas inicia el amanecer de nuestro día llamado vida, seré, yo seré.

¿A dónde vamos?; Alguna vez alguien me platico con tanta pasión y brillo en sus ojos sobre un lugar llamado paraíso, es un lugar donde vuelves a la edad que más te gusto, que ves a todas las personas que tanto amas, que verás a tus mascotas a las que adoras con el alma y que te esperan a su dueño para jugar con el siempre, un lugar donde jamás volverás a pasar frío o hambre, dolor o desvelo, miedos o preocupaciones, solo gozo, dicha y alegría, es un lugar donde podrás comer la comida más rica que jamás haya tocado tu paladar, que tu mirada se perderá en un jardín inmenso y basto de hermosura con tantas flores hermosas y brillantes que jamás terminarás de contarlas, los pastos más suaves que tus pies hayan pisado, ese pasto más verde y armonioso, se formaran obras de arte con los amaneceres y atardeceres que nos darán los días, jugarás a formar figuras con las nubes tendido en el pasto, nadarás en los lagos más bellos donde se reflejaran las montañas del horizonte haciendo ver dos cielos, donde no sabrás donde comienza la tierra o donde termina el cielo, ese lugar será para ti.

A ti amigo/a: ¿Qué nos queda por aprender?, ¿Qué nos queda por vivir?, mucho y bastante, hoy agradezco al universo eterno e infinito por enseñarme día a día, hora a hora, minuto a minuto, segundo a segundo a estar tomando de la mano de la voluntad, cimentado a la fuerza de gravedad de nuestra madre tierra anclando nuestros pies tan firmemente que jamás caeremos, que el señor sol nos ha de estar mandando ánimos y sonrisas por una basta y bondadosa vida, eso es lo que nos queda, eso tenemos que valorar.

Gracias a todos y todas por sus enseñanzas, espero que en esta vida ojala y haya traído algo bueno a sus vidas o algún día lo traiga en esta misma vida.

Excelente día,
Iván Hernández.