“ALMAS GEMELAS”

Almas Gemelas

¿Qué haces cuando tienes al amor de tu vida y llega tu alma gemela?, en serio ¿Qué haces?, ahora bien, qué haces cuando pides una pequeña señal y el señor te mando más de dos mil señales, que haces cuando te encuentras tan feliz con la vida y que con las cosas más sencillas que existen simplemente sonríes y como regalo te envían ese ser tan igual, tan similar, tan gracioso, tan frágil, tan inocente, tan simplemente bella, que puedes llegar a comprender tan bien sin ni siquiera conocerle a fondo o tener una relación de años, cuando esas cosas que pedías al universo por capricho resulta que son sus características, que haces cuando esas manitas te caben perfectas en las mías, cuando esos abrazos hacen casi por fuerza de gravedad que su cabeza caiga sobre mi hombro, o que nuestras frentes choquen mientras nos miramos a los ojos, que decir de esos pellizcos que nos recuerdan que no estamos soñando, llegar un punto de quiebre cuando te preguntas porque te llega algo tan bueno, algo tan brillante en la naturaleza del espacio, si tal vez en la vida no hemos sido una blanca palomita, no hemos sido realmente buenas personas, lo que sí puedo asegurar es que aprendí a soltar, aprendí a ver aún más de cerca todas las señales, aprendí a respirar tan profundo que podría irme una eternidad meditando, pero perderme una eternidad sería perderme de tus sonrisas, sería perderme de tus abrazos, sería no verte sonreír con lo malo que son mis chistes, no mirar tus ojos que me embriagan de tal forma que el mundo puede arder en las mismas llamas del infierno.

¿Qué haces?, creo que sé que hacer; es simplemente dejar que las cosas fluyan sin planes, ser tal cual uno es, dejar caminar lo que tenga que caminar y dejar actuar los ojos junto con la mirada, que guíe las manos a tu cuerpo, porque a veces el cuerpo es más sabio que nuestra consciencia, ya sabe la respuesta de todo antes que nuestras mentes, son los corazones los que mueven los cuerpos, son los ojos que guían los pasos, dejar que las sonrisas den el ritmo de nuestros pensares, que las carcajadas nos digan que tan larga será la distancia, que nuestros abrazos sean siempre sinceros y que sigan siendo tan mágicos, que hacen que nuestro tiempo vuele como quien se cree viajero del tiempo, seguir haciendo magia con tus ojitos, dejar que el corazón simplemente empiece a aprender a caminar para en un futuro aprenda a correr, creo que esa es la respuesta correcta.

Creo que cuando sabes que es, ya no buscas más, solo te das cuenta que simplemente eres tú el que se está mostrando y no tienes miedo de ser ante ella tal cual eres, no te da temor, en lo absoluto nada, dejas de tener miedo, dejas que el tiempo avance esperando ver nuevamente esa sonrisa, abrazarle, besarle, sonreírle, esperar a que ponga su cabeza en mi hombro, o su frente contra la mía, no te da miedo que el tiempo avance, así pasen setenta años… El tiempo no habrá de existir a tu lado.

Que tengan un excelente día,
Iván Hernández.

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“MIS ACTOS POÉTICOS”

Mis Actos Poeticos

Primer acto poético en mi vida:

“Tomo mí soledad,
Le pongo sonrisas,
Y se convierte en amor”.

Tres líneas, que al comprenderse, puede llegar a mejorar la perspectiva y visión dentro de uno, siempre positivo, siempre alerta a los pequeños detalles de la vida, siendo conscientes de que caímos y podremos levantarnos cuando la lección haya sido aprendida, un acto poético, llevara al camino de la paz interna y de la aceptación pero sobre todo a nuestro crecimiento como seres de luz.

Segundo acto poético en mí vida:

“Tomo mi pasado,
Le agrego agradecimiento,
Y se convierte en perdón”
.

El pasado siempre no habrá de seguir si no sabemos cerrar los círculos que nos sigan vinculando a ello, jamás se olvida el pasado, solo se agradece, porque gracias a él somos lo que somos hoy en día.

Tercer acto poético en mí vida:

“Tomo a mis padres de la mano,
Les doy más de lo que me dieron,
Y se convierte en paz interna”
.

La vida nos pone en circunstancias a veces incomprensibles, dejamos de lado los porque o dejamos de exigir a la Fe, aceptamos la lección pero sobretodo el reto, los tiempos del destino siempre serán perfectos y cuando estamos ahí alguna lección de ellos les hace falta mostrarnos.

Cuarto acto poético en mí vida:

“Mi niño interno,
Le cuento un chiste,
Y maduramos juntos”
.

Llevar al niño interno que tenemos, es que en nuestro camino nunca estaremos solos, cuando aprendes a platicar contigo mismo, jamás vuelves a estar solo y, como dice el proverbio africano “Sí caminas solo llegaras más rápido, pero si caminas acompañado llegarás más lejos”, muy cierto, aunque estar acompañado no significa que sea una figura física, si no que se refiere a una metáfora espiritual.

Que es lo que yo entiendo por convertir mi vida en un acto poético, es la paz inconsciente interior, la cual no solo se trata de: empatía, inteligencia emocional, valores, Fe, espiritualidad, es el nivel de aceptación para soltar absolutamente todo y ser siempre conscientes que tal vez mañana no estés aquí.

Que tengas un excelente día,
Iván Hernández.

“SEDUCCION”

Seduccion

Y así llego la oscuridad de la noche, ella atenta a su rostro y el platicando mirando como mueve sus manos entre sus cabellos, ella contando chistes y el riendo sinceramente, a cada minuto que la noche avanza las distancias se acortaban entre ellos se sentía un vibrar en el ambiente casi inaudible, casi invisible, como cuando sientes ese calor salir por tu cuello por alguna travesura, por alguna maldad que solo tú sabes.

Sin saberlo los dos bailan y sin saberlo solo se mueven unos centímetros a los lados para cumplir con el baile, es más la fuerza entre sus ojos, a esa media luz, a esa suave melodía que suena en el aire, no parece baile, parece que se entregan sus cuerpos e intercambian respiración, embriagante el ambiente, la desesperación de ella al desear sus labios, el solo humedece sus labios mirándola fijamente a sus ojos, sus ojitos llenos de fuego, llenos de pasión y deseo.

De ambos sale apenas la letra de alguna palabra olvidada haciéndolos sonreír y sonrojar, él la interrumpe y le dice suave a su oído y entre su cabello un: “me gustas” –con voz gruesa- y un suspiro que la hace temblar, ella busca su rostro y con la carita más tierna y dulce que en una mujer completa y esplendorosa puede existir le dice: “también me gustas” –Apenas y entrecerrados sus ojos- sus labios apenas y se tocan y ya arden en pasión, arden en deseo.

La noche sigue su curso, y no tiene piedad de su pasión y de su entrega, ellos caen rendidos al deseo, al deseo de recorrer sus cuerpos desnudos, él de convertirse en su dueño, ella se quema por dentro, entrega su cuerpo tembloroso, se convierte en su mujer y él en esclavo de sus pasiones, no son dos cuerpos, son uno solo, la pasión es tal que harían sonrojar al mismo Marqués de Sade, el ambiente esta tan incandescente que las llamas de la fogata es una fría brisa.

La noche esta en el punto donde todo es más negro, la pareja ahogados en gemidos, suaves mordidas, sus hombros encorvados hacia dentro, labios mordidos, el arañar en sus espaldas, mientras esos ojos se miran fijamente llenos de pasión pero a la vez llenos de ternura, como si nada existiese entre ellos, como si el tiempo se hubiese detenido, explotan en fuego quemando sus almas quemando todo alrededor…

La noche en su agónico partir, junto con ellos yace una sonrisa, sonrisa de complicidad sobre sus rostros enrojecidos, ella abrazada a él, el sosteniéndola fuerte a su pecho, ninguno de los dos quiere cerrar los ojos, ninguno de los dos quiere separarse, no quieren que amanezca, cruel es el tiempo con ellos, cruel la noche.

Los dos abandonan su ser y quedan dormidos uno al lado del otro, quedan unidos en una noche de amor, quedan unidos en espíritu.

Hermoso día tengan todos,
Iván Hernández.