“TE INVITO”

Te invito

Te invitó a quitarnos las ganas.

Estoy tentado a embriagarme de tus besos, quiero fumarme tus ganas y así terminar con tu vergüenza.

No soy mucho, pero si tengo todo para hacerte pasar un buen rato.

Mis manos quieren conocer tu cuerpo y mis ojos tienen hambre de ti.

Devorémonos con miradas, enganchémonos con risas y acabemos con esto que llevamos dentro.

Ya no puedo esconderlo, quiero tenerte, quiero probarte, quiero verte.

Y sé que no puedo controlarte, pero me gustaría llevar el ritmo de tu cuerpo junto al mío y cortarte la respiración por unos segundos con una de mis manos, quiero que me pidas más, quiero que te hagas adicta a mí.

 

Excelente día,
Iván Hernández.

“LINEAS ROJAS”

Ancient pirate map on old textured paper with red path to treasure

Para recordarnos donde andamos,

hacia dónde vamos o

de donde no queremos volver.

Líneas rojas remarcadas,

que gritan tu nombre,

que exigen atención,

que piden coherencia.

Líneas rojas borrosas

cargadas de remordimiento,

de dolor,

de reproches.

 

Excelente día,
Iván Hernández.

“EL AMOR ES CIEGO”

El amor es ciego

Tráeme de tu mano y deslicémonos hacía el sol, acompañemos a las nubes para que algún día nos vean besarnos durante una tarde gris.

Tócame el alma porque el amor carnal no me basta y quiero atraerte de muchas formas y no solo superficialmente.

Porque el amor es ciego, no discrimina, pero el amor que no se cuida se apaga, yo no quiero ser pasajero.

Quiero comerme el mundo entero.

Quiero encontrar a alguien que al tenerme ya no quiera seguir buscando más opciones, anhelo algo que quizá no existe y eso es lo que yo no asevero.

Excelente día,
Iván Hernández.

“EL MIEDO ES DE HUMANOS”

El miedo es de humanos

Duele saber que yo el cariño que te tengo es inmaculado. Me hiere saber que quizá nunca te conocí. Todos somos libres, todos cambiamos, pero ¿cómo confiar? Me enoja saber que yo soy transparente, que mis acciones no tienen un mal trasfondo, a veces siento que me estanco y que esto de ser tan bueno solo ha hecho esclavizarme a personas que al final nunca termino de conocer. Es un chasco gigante esto de confiar en alguien. Nunca me ha salido bien. Me siento como una rata que siempre cae en la misma trampa. Ojalá alguien tuviera un poco de piedad. Ojalá la gente viera lo que destruye en otra persona cuando lo lastima. Esta cabrón querer a otro ser humano, tan llenos de fatalidades, de engaños y falsedades. Está cabrón ser yo y querer con todo el corazón. Ojalá pudiera encontrarme ese botón en el pecho para apagar los sentimientos así como apago la luz de mi habitación.

Excelente día,
Iván Hernández.

“AÚN TE AMO”

Aun te amo

No podría sacarte de mi alma aunque quiera, a pesar del daño que causa el estar contigo. Aunque eso cause llanto eterno y dolores grandes. Me la jugué por ti, te amé más que a mi vida he incluso quede en deuda conmigo, lamentó si a pesar de todo te hizo falta más pero créeme cuando digo que te lo di todo en verdad lo hice…

Quede con el corazón en la mano, pero, que importa, fuiste esa pequeña parte que me dio felicidad y que en mis días malos estuvo para mí, nada justifica tus acciones, pero me quedo con lo bueno que me dejaste, no te digo adiós ni un hasta pronto, por qué…

Porque aún te amo…

 

Excelente día,
Iván Hernández.

“LAS CUATRO LEYES DE LA ESPIRITUALIDAD”

4 Leyes

Primera ley:

“La persona que llega es la persona correcta”, es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.

Segunda ley:

“Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”, nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera, ni siquiera el detalle más insignificante, no existe el: “si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra…”. No, lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante, todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.

Tercera ley:

“Cualquier momento que comience es el momento correcto”, todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después, cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuándo comenzará.

Cuarta ley:

“Cuando algo termina, termina”, simplemente así, si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.

Creo que no es casualidad que estén leyendo esto, si este texto llegó a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado.

Excelente día,
Iván Hernández.

“OGRO”

Ogro

Yo fui uno de los seleccionados.

Ella me eligió y me dio el mapa de cómo llegar a su castillo, era tan grande que no podría describirlo, quedaba en las afueras de la ciudad, arriba de una montaña, rodeado de un bosque y un muro enorme que lo protege.

Mire el mapa y me di cuenta que sería casi imposible que alguien como yo pueda llegar, soy torpe, impulsivo, no acato reglas, no sé leer mapas, no entiendo de indirectas, me dan miedo los animales, no soporto caminar y soy muy ordinario.

Aun así, ella vale cada esfuerzo, así que agarre una mochila, puse lo necesario y empecé el camino.

Subí a un taxi, me llevó fuera de la ciudad y me preguntó si estaba seguro que quería quedarme ahí, que el lugar es peligroso y que mucha gente se pierde y ya no vuelve, saqué el mapa, se lo mostré y le dije “Pierda cuidado la princesa del reino me hizo el mapa para no perderme” él se río y me contesto “Traje a muchas personas con un mapa similar y todas terminaron volviendo a la ciudad, ya sea por cansancio, por perderse, por aburrirse de intentar, ninguna persona logro llegar si quiera al muro del castillo, suerte amigo”.

Los desafíos siempre me atrajeron, ya sea por ser el único que logró algo o porque me gusta hacer lo que otros no se animan, por una u otra razón, lo que me dijo el hombre me dio más ganas de llegar al castillo.

Me pare al principio del camino a la montaña, miré hacia arriba y era lejos, casi no se llegaba a ver la punta de la torre más alta del castillo, juro que lo primero que pensé es que sería muy duro, pero que todo lo que conlleva esfuerzo vale la pena.

Camine el camino de tierra, hasta donde empezaba la montaña, ya estaba agitado pero iba a seguir, la princesa había dibujado un espiral alrededor de la montaña, pero darle vueltas a la montaña me parecía estúpido, así que pensé que lo estaba entendiendo mal y que el espiral significaba otra cosa, a decir verdad mucho no entendía de su mapa, así que camine recto hacia arriba. Hacía un paso y me caía tres para atrás, me levantaba y volvía a intentarlo, hasta que entendí que el espiral alrededor de la montaña, significaba que debía subir dando vueltas, para ese entonces, ya tenía más de 28 caídas, algunos moretones y las rodillas un poco raspadas.

El camino de montaña, me dio mareos, dolores de panza infinitos y unos golpes que mejor ni recuerdo, pero también, me hizo conocer una Tortuga, que iba despacio hacia su hogar, un Erizo que al principio me tuvo mucho miedo y luego me dejó tocarle su nariz y un Sapito que me acompañó todo el camino, también me enamoré de muchos paisajes a medida que iba caminando y encontré un árbol perfecto, las raíces eran fuertes, las ramas también y había un hueco entre dos ramas donde entraría perfectamente la casita que quería construir.

Me enamoré de cada pedacito de esa montaña y entendí porque la princesa la había elegido para construir su castillo.

Llegue al bosque, estaba cansado, la ropa que tenía estaba sucia, las rodillas dolían mucho y los raspones ya eran heridas infectadas, estaba en “la puerta” del bosque, era oscuridad absoluta, mire el mapa y decía “No tengas miedo, la oscuridad a veces asusta, pero tu sigue adelante, no te distraigas y camina recto.” Agarre la linterna de la mochila y me adentre a la más profunda oscuridad, estaba con el Sapito, el me miraba con sus ojos grandes y saltaba en cada paso que yo daba, su mirada me recordaba a alguien, pero no me daba cuenta a quién…

La entrada del bosque, era oscura, tan oscura que no sabías dónde pisar, tanto que parecía que había un cartel en la puerta que decía “Entras bajo tu propio riesgo cariño”. Me reí, porque amo tomar riesgos y parecía que ese bosque me incitaba a adentrarme en él y sumergirme en su oscuridad.

Mire al Sapito y le dije “vamos, queda poco.” Y caminamos hacia el interior, mientras más entrábamos la oscuridad se apoderaba de todo, a veces me daba miedo perderme, pero miraba el cielo y había una estrella que constantemente estaba ahí, se había hecho de noche y esa estrella parecía mi guía.

Cuando estaba exactamente a mitad de camino, había luces de colores colgadas en los árboles, el bosque no daba miedo, la oscuridad que había al comienzo era cálida, no fría, no asustaba, daba ganas de entenderla y a medida que iba caminando notaba cómo me sentía seguro en él, y era raro, porque desde que entre en el bosque, incluso en la más profunda oscuridad, el Sapito siempre camino al lado mío y cuando me cansaba de caminar me saltaba arriba de la cabeza y se dormía entre mi cabello, descansamos 3 veces en el camino y nos acurrucamos a ver las estrellas mientras la noche transcurría, a medida que íbamos caminando el bosque se iluminaba más, sus árboles eran hermosos, había flores de todos los colores, existían flores que desconozco hasta de nombre, incluso habían animales extintos que daban ganas de sentarse horas a jugar, pero la princesa me esperaba y yo estaba ansioso por llegar.

S- ¿Por qué tienes tantas ganas de llegar al castillo?

O- Porque la princesa lo vale, ¿No viste su sonrisa?

S- No la conoces, sólo la has leído, viste fotos de ella, te eligió sólo para probarte a ver si llegabas o no y estoy seguro que no cree que llegarás.

O- Entonces debo demostrarle que puedo llegar, vamos, sigue saltando, debemos llegar.

Podía ver el muro del castillo, era más grande de lo que pensé, más alto y era imposible de escalar, el bosque era precioso, pero yo quería conocer a la princesa, y el bosque era el canal pero no el destino.

Salí del bosque, llegué al muro y lo recorrí todo para ver dónde estaba la puerta, ¡no había puerta! ¿Cómo entraba y salía la gente de ese lugar? ¿Cómo salía la princesa a recorrer la ciudad? ¿Por qué carajos no había puertas?

Mire al Sapito extrañado, me apoyé en el pasto, y el Sapo saltó arriba de mi panza, se acurruco en ella y suspiró.

S- Sabía que te rendirías.

O- ¿Quién te dijo que me rendí? Los ogros no nos rendimos, sólo buscamos la manera más inteligente de llegar dónde queremos, porque al ser feos, debemos ser inteligentes.

S- No eres feo, ante mis ojos, eres hermoso, y si no te rendiste, ¿Qué hacemos acostados así?

O- Sapito, ¿No te enseñaron que hay que disfrutar del camino, no solo del destino? A veces, no somos el destino, pero sí el camino, hay que disfrutarlo, de la compañía, del paisaje, de lo que tenemos.

El Sapito se asombró y saltó de mi panza al suelo, luego a mi mochila y saco el mapa, lo miré con alegría, había olvidado que estaba el mapa, lo abrimos y lo pusimos en el pasto, marcamos dónde estábamos y buscamos si había alguna pista en el mapa, lo único que decía es que había un cuaderno y una lapicera en el centro del muro, colgada de un árbol y que la puerta era lo que uno siente.

¿Lo que uno siente? ¿Cómo que lo que uno siente? ¡Siento frustración! ¡Eso es! Lo que siento es la puerta, ya entendí…

Agarre el cuaderno, lo guardé en mi mochila, saque la lapicera que colgaba del árbol, y dibujé un corazón en él, luego agarré el aerosol que siempre llevo conmigo y escribí sobre el muro lo siguiente:

No existen palabras para explicar lo que trasmites con tus escritos, no se inventó una poesía que pueda hacer justicia a tu belleza, no hay canción que describa lo que siento, ni música que de tanta paz como el sonido de tu risa, decirte que te amo sin haberte tocado nunca, suena ilógico, pero sé que me entiendes de las locuras, escalaria mil montañas y recorrería todos los bosques del mundo, iría al fondo del océano y nadaría hacia ti todas las veces que haga falta, porque tenerte a ti, lo vale todo.

Guarde el aerosol, me aleje un poco para ver cómo quedó, y el Sapito me saltó al hombro.

S- ¿Cómo te diste cuenta que tenías que decir lo que sentías? ¿Cómo sabes que eso hará que encuentres una puerta? ¿No crees que es muy estúpido escribir las paredes de un castillo? La princesa se enojara.

O- Puede ser, pero decía que había que hacer lo que uno siente, y yo no soy de las que escriben cartas, yo escribo muros, para que así me recuerde y sepa que mi corazón, está en su mano.

Mire si aparecía una puerta y nada… El Sapito me miraba y en silencio me decía “Te lo dije” lo miré y le dije, “Confía”.

Me di vuelta y en el árbol había una llave que no había visto antes, pero no había cerraduras para abrir y recordé que la princesa cree en la magia y que ama dibujar, así que agarre la lapicera y el cuaderno y dibuje una puerta con una cerradura y pegue la hoja en el muro.

Cerré los ojos y le rogué a la vida que funcione, los abrí despacio y ahí estaba, ¡Había una puerta! Agarre el cuaderno, el Sapito saltó a mi hombro y caminamos hacia el castillo.

La princesa estaba viendo el cielo, acostada en el parque, de pronto el Sapito desapareció, llegué hasta la princesa y me recosté a su lado, la princesa tenía los ojos cerrados, cuando me acosté los abrió, pero no se asombró de mi llegada, cuando me vio a los ojos, lo entendí todo…

Los ojos del Sapito, me recordaban a ella, el Erizo, la tortuga, todos tenían algo de ella, los rumores en el pueblo decían que ella era mágica, que podía hacer cosas que nadie más, y entonces recordé, cuando encontré a la tortuga, me sentía perdido y no entendía el mapa, ella entre charla y charla me guio hacia el camino correcto, el Erizo me mostró la ternura que puede esconder alguien que parece que sólo puede herir y el Sapito no me dejó solo ni siquiera en la mismísima oscuridad.

La princesa no sólo es mi destino, también fue el camino, ella me probó constantemente y me impulsó a superarme y superar mis miedos, sin dejarme solo ni un segundo.

Y si aún no entendieron, la montaña, el mapa, el bosque, la oscuridad, así de complicado es llegar a ella y vale todos los esfuerzos.

Ella se proclama tristeza, y alrededor de ella siente que todo es oscuridad, pero ella, siempre fue el faro, la luz, la profundidad del océano y su sonrisa cura todas las heridas, ella deja huellas por dónde sea que camine, ella es tatuaje, es Aeternum, es infinita, es utopía, es vida, alegría, amor.

Dan ganas de darle todo el amor que merece, escribirle millones de cartas, tatuarse el universo entero en la piel para que ella juegue a encontrar estrellas en tú cuerpo, llevarla a recorrer el mundo y acariciarle el cabello todas las noches.

Tenerla es tocar el cielo con las manos, sea de la forma que sea, tenerla es tenerlo todo en una enana con los ojos más grandes y más bonitos que vi, su sonrisa lleva galaxias, y conocerla, es lo más bonito que te puede suceder.

Te ama, el Ogro de tu cuento.

 

Excelente día,
Iván Hernández.

“AMOR AUSENTE”

Hoy me he levantado de nuevo,
de nuevo con mi presencia,
y el dolor de tu ausencia.

Hoy de nuevo abro las ventanas,
sintiendo perder el olor de tu piel,
miro al cielo y recuerdo tu mirada,
veo afuera y me veo a mi recorriendo
las calles tan llenas de nosotros
las sonrisas al medio del camino,
los besos de imprevisto,
las lágrimas en medio del metro,
tus manos entrelazadas tan fuerte
que nunca pensé que se fueran a soltar.

Hacen falta vemos en cámara lenta
para saber con certeza
lo felices que éramos,
lo tanto que nos amamos
como negarnos no extrañarnos.

Mirar los libros de poesía
y no tenerte para recitar
o escribirte un buen poema
que haga temblar
esto que guardo en mi pecho
que es este amor incondicional,
esta luminaria de emociones
que siento cuando te tengo cerca.

No sé que más hacer
si acostarme a dormir
o recordarte toda una eternidad,
o hasta que se acabe este encierro
que tanto daño nos ha hecho.

Porque uno de mis mayores defectos,
es recordarte con fuerza
y llorar tu ausencia,
son cosas que hago bien,
además de amarte, también con fuerza.

Tú sabes que tanto llego a ser,
tan intenso con eso de extrañarte
aunque siempre fui un hombre de soledad,
tu has sido ese sueño
que uno no quiere dejar de visitar.

Creo que estoy delirando,
creo que me desmoronó
al no tenerte cerca.

Ojalá hubieran excusas
para los amores que están lejos,
poder verte aunque sea unos segundos
para recargar nuestro corazones con más amor,
y darles un empujón mas de esperanza,
eso es un respiro de vida,
regresar a ti,
volverte a abrazar,
hablarte con besos
y que me muerdas
para notar lo que duele extraños.

 

Excelente día,
Iván Hernández.

“LIBERTAD”

Libertad

            El cuento dice que “La princesa estará encerrada en la torre más alta y más resguardada del castillo, estará encerrada esperando el arribo de su príncipe azul, esperando el beso de verdadero amor” no sé, sí sea una princesa, no sé si sea un príncipe, solo sé que ambos creen ciegamente en el amor, ni él a ella la conoce, ni ella a él, pero ya se aman desde el momento en que ella espera, y él va en su búsqueda, esta clase de cuentos me gustan porque nos enseñan a simplemente creer simple y llanamente en el amor, alguna vez lo dijo Einstein, el amor es la fuerza más poderosa que existe en el universo.

Antes de ir más allá ¿Qué se entiende por un cuento de hadas? Primero analicemos lo siguiente, la felicidad del hombre en un cuento es como un vidrio, que de un golpe se puede romper (aunque también así puede pasar en la vida) pero si no se golpea, no se rompe y habrá vidrio para mil años. Esto podría ser un condicionamiento básico, es como una aceptación base, imagina que cenicienta hubiese cuestionado a su hada madrina, “¿Por qué debo de regresar antes de la media noche? Creo que su Hada madrina hubiese respondido: “¿Por qué habrías de estar pasada la media noche bailando?” incluso aunque parezca injusto no lo es porque dentro de este contexto existe una libertad aún más grande llamada excentricismo, es decir por que mas, si tienes lo básico que necesitas, una princesa encerrada en un castillo, no significa que esto sea algo malo, incluso cuenta con todas las comodidades necesarias como para vivir en espera de su príncipe, se dice que la parte prohibitiva tiene derecho a ser tan extravagante como la concesión y puede ser tan terrible como el sol, tan engañosa como las aguas, tan fantástica e imponente como los empinados árboles (Ortodoxia, Cap. 4).

No por el hecho de sentirte encerrada “princesa” significa que lo estés, no por mucho príncipe que seas, significa que eres o serás valiente, para realmente sentirse encerrado es necesario abandonarnos a nosotros mismos, en alguna puerta ha de estar inscrito lo siguiente “abandonen toda esperanza aquellos que entren aquí” (Dante Alighieri en la Divina Comedia) No conozco ser que se haya abandonado, por más dura que sea la cuesta o el camino, aun no conozco a alguien que se abandone a sí mismo, todo es parte del día a día, todo es prueba y error, lección tras lección, aprendizaje tras aprendizaje.

A veces solo necesitamos un pequeño rayo de luz, para darnos cuenta que no todo está fallido, que no todo está perdido, basta con recibir un hola a través del cyber espacio, sentirse preso solo cuando tu mente se sienta atrapada en tu cuerpo, cuando tu espíritu no pueda sobrevolar más allá de nuestra imaginación, donde solo un hola pueda transportarnos al lugar donde nuestras almas se sientan en paz y resguardadas, solo bastan pequeños destellos para romper toda realidad, toda barrera de tiempo y espacio, todo se vuelve relativo, todo deja de importar, solo importaras tú y nadie más que tú, todo lo demás es y será siempre relativo.

Que tengas un excelente día,
Iván Hernández.

“LECCIONES”

Lecciones

            Se dice que en la vida se aprende mejor a golpes y caídas, sí, si se aprende mejor, pero sobretodo se asimila y se evitan esos mismos errores a futuro, me pasa cómo voy comprendiendo la vida conforme va pasando el tiempo, es válido cometer errores, está bien equivocarse es parte de nuestra naturaleza “prueba y error”, para de ahí tener un mejor desempeño mental y emocional, más lo que es no válido es cometerlos dos veces, hoy por hoy agradezco tantos errores, tantas caídas porque estoy justo donde quiero estar, justo donde me está gustando estar, donde estoy luchando día a día.

Más allá de lo mencionado, más allá de lo visible, hay una parte de la cual nos olvidamos y es la mejora de la comunicación con quien tú gustes, quieras y mandes, es pulir día a día esa libertad de decir lo que pensamos y expresar libremente nuestra opinión que sabremos que no serán palabras en vano y que serán valoradas, aunque el saber escuchar cuando existe un sentimiento de por medio es complicado mas no imposible, valorar esa característica hoy en día es muy importante porque ha dejado de tener importancia en muchas personas o simplemente complicado aplicarla, si escuchamos y guardamos silencio en el cien por cierto de las ocasiones encontraremos la respuesta a lo que nos “recomiendan” dentro de las mismas palabras, la sinceridad viene siempre de la mano con un comentario siempre constructivo y una solución aunque este último entre líneas, para las cuales hay que abrir completamente nuestros sentidos, el secreto es guardar silencio, porque nuestro mecanismo de defensa es natural e instintivo, reaccionamos inmediatamente, si esa parte la aprendiésemos a manejar créanme sería un mundo totalmente distinto al cual conocemos.

Pero como controlar ese mecanismo de defensa automático listo para activarse en casos así, si es instintivo y natural o si hay sentimientos de por medio, he estado practicando la lección de los tres monos sabios dentro de la meditación, primero hay que observar, después escuchar y por ultimo decidir, ahora va la paradoja de este punto: “Para observar no necesitamos escuchar, para escuchar no necesitamos ver y para decidir no necesitamos hablar.” Como es esto posible, repetidamente siempre diré que a base de paciencia, siempre la respuesta correcta es la primera que se te viene a la mente durante un examen, el cerebro tiene una capacidad increíble de comprensión, una capacidad increíble de asimilar las situaciones de manera inconsciente y que es proyectada en nuestro ser dándonos “cierta seguridad” solo hay que dejarlo un poco más libre, confiar en este, pero como liberas esta parte, dejando fluir las situaciones, sin embargo no por ello signifique ser de los que se dejan ir con la corriente, si no, más bien guiarnos con la corriente y tomar decisiones de la manera más asertiva, estoy en total acuerdo de dejar fluir las cosas, pero no estoy de acuerdo con dejar las cosas al aire, la asertividad junto con dejar fluir las cosas, nos hará llegar a un resultado, poner mucha atención a los más pequeños detalles que son los más importantes, que son los que nos van dictando como se verá el día de mañana.

Ahora como dejas fluir las cosas si volvemos al punto de partida, aquí la paradoja se vuelve un poco más compleja, recuerdan que alguna vez les dije que la vida es una espiral, aquí en esta lección una de las complicadas es una espiral muy engañosa que aparentemente crees aprendida pero no, vuelves a comenzar si no ponemos atención a esos detalles, si ya sabemos observar, sabemos escuchar, sabemos decidir y sabemos ser asertivos en nuestro paso con la corriente, ahora tocara dejar ir todo, soltar y a tener desapego a la persona con quien quieres estar, para que exista una real conexión, en castellano darle su espacio y tiempo de decisión, pero como lograr una conexión libre, sin apego y dejándola en libertad, haz escuchado el dicho “cuando te toca aunque te quites y cuando no te toca aun que te pongas.” El destino es, sin más ni menos, lo que será pasara, lo que debe será y lo que no, algo aprenderemos de ahí, si caemos teníamos que caer, para seguir aprendiendo las lecciones de vida, no podemos asegurar no equivocarnos más, no podemos seguir viviendo con miedo a ser heridos o caer, ya sabemos cómo levantarnos, el miedo lo único que nos puede llegar a traer es arrepentimiento y soledad, tantas cosas que en este momento has de estar pensando o que te estoy recordando “si hubiera…” “si tan solo hubiese tenido más valor”, “si …” pero no, no existe, espero que ya hayas aprendido un poquito más de mis creencias, vive la vida sin miedo a caer, a equivocarte, a llorar, a que te rompan el corazón, sé un ser libre que da amor, que tarde que temprano el destino llegara en el tiempo perfecto de la vida, yo no mentiré y diré que mi vida es perfecta, porque no lo es, tengo muchos defectos y tengo un mundo de cabeza, pero estoy de pie y estoy en paz conmigo mismo.

Te confieso algo… No tengo miedo a nada, solo estoy viviendo, amando libremente, disfrutando el paisaje de este camino, si ha de pasar, sucederá y si no… Pues no… Solo sonriamos a la vida que el universo nos recompensara con el triple de lo que proyectemos.

Excelente día,
Iván Hernández.